7.1.07

Y DIGO….

SOCIOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA ENERO 2007


SOBRE LA EDUCACIÓN ACTUAL.

Hace un millón de años, en un bosque de centro Europa, se produjo un pavoroso incendio. Las llamas, el calor, la devastación obligó a los animales de la zona a alejarse prudentemente para protegerse. Los humanos del entorno, al menos durante algún tiempo, tenían su fuente de alimentación más lejos.

Imaginemos un grupo de hambrientos humanos, nuestros antepasados, frente a uno de los pocos arbustos que habían escapado de las llamas y que defendían sus morados y aparentemente deliciosos y nutritivos frutos mediante espinas a modo de bayonetas caladas. ¿ Los comemos o no los comemos ?, se preguntaban los hombres. Actitud conocida como ensayo-error. Si el fruto era venenoso, el probador pagaba con su vida. Si era comestible, pues todos salvados. Cualquiera que fuese el final, había sido una enseñanza, un aprendizaje, una experiencia a transmitir a los no presentes, a los que habían quedado en la cueva primero y a las futuras generaciones después.

A eso se le llamó educar, instruir y fue, está siendo y será, la única forma que tiene el ser humano de aprender para no olvidar el pasado, vivir un presente de la mejor manera posible y prever un futuro confortable, añadiendo a su bagaje cognoscitivo cualquier experiencia que le reporte una ventaja o le advierta de una desventaja.

Pero educar es un hecho que incluye muchos campos, tantos que incluye la vida misma y por lo tanto es un hecho duro, muy duro, durísimo.

Consciente de dicha dureza, la sociedad tuvo siempre claro que la transmisión de la educación debía ser compartida por todos y a la forma de transmitirla se la llamó cultura, que al fin y a la postre, es como dice el Sociólogo español Juan del Río : “ un conjunto de pautas abstractas compartidas por los miembros de un grupo para enfrentarse a los problemas de la vida y de la muerte”. O sea para enfrentarse a las moras de nuestros antepasados. Luego cada grupo creó su propia cultura de acuerdo a una serie de condiciones, pero esa será otra historia.

Y así, mediante el grupo, la tribu, la familia extensa, lo que más tarde se llamó sociedad y dentro de ella los amigos, la escuela, otras instituciones, etc. todos a una crearon una estructura, un tejido social con el único fin de educar y de que éste hecho fuese lo más efectivo y cómodo posible. Y cuando digo educar vuelvo a referirme única y exclusivamente a explicar qué pasó cuando probamos las moras y dejando al margen cualquier otro motivo o matización y centrándonos en reconocer la educación como “ pautas para enfrentarse a los problemas de la vida y de la muerte” nada más. Teniendo por supuesto y entendido para que no queden dudas, que la educación incluye ética, valores, religión, dogmas, etc.

Este sistema ha sido mantenido prácticamente hasta anteayer, cuando parece que de repente y digo “parece” porque nunca es así, la sociedad ha tomado conciencia de que nuestros hijos no están siendo educados “adecuadamente” y como siempre comenzamos a dar palos de ciegos buscando culpables. Culpable la escuela, los maestros, las familias nucleares donde trabajan padre y/o madre, las familias monoparentales, donde una madre/padre sólo no da abasto, la T.V., la forma de vida actual, que aísla al niño, que permanece sólo en su hogar durante muchas horas, niño que se junta con otros niños igual de solitarios y perdidos y que lo único que se enseñan unos a otros son consejos informáticos, juegos, vida licenciosa, violencia y otras formas de llenar el vacío educacional al que se encuentran expuestos.

Y esto lo creemos a pies juntilla porque nos lo están “mostrando” diariamente. No obstante si miramos a nuestro alrededor, sin escuchar los cantos de sirena y sin tampoco meter la cabeza debajo del ala, observamos a nuestros hijos, hermanos, amigos, vecinos y en el noventa y nueve por ciento de los casos vemos que son personas absolutamente normales, sanas y educadas, inmersas en sus sueños y problemas cotidianos. ¿ Habéis observado y reflexionado sobre esto ?. Por supuesto que la sociedad actual ha creado nuevos modelos de comportamiento, los cuales debemos tratar de comprender y asumir. Todo cambia, nada permanece para siempre. El porcentaje de anómicos es siempre cambiante y una vez incorporados, aparecen otros nuevos que inician el proceso. Lo nuevo genera miedos e incertidumbres. Frases que hemos oído multitud de veces, pero que nos cuesta incorporar como nuevos elementos a nuestra cultura evolutiva. Nos dejamos llevar por los designios de la mente grupal, de la mente social y anulamos nuestro pensamiento individual. Nos acomodamos. Siempre la comodidad.…

Si educar es duro, ser educado no lo es menos. El conocimiento estaba depositado en el adulto, en el padre, en el maestro. Hoy está en internet. Los niños hoy saben de muchas cosas, especialmente técnicas y sobre todo dónde encontrarlas sin recurrir al conocimiento de los mayores. Saben mucho más que sus padres y por eso están convencidos de no necesitar enseñanzas, ni consejos, siendo esta actitud de ida y vuelta, pues los educadores actuales parece no querer, saber o poder educar. Es una situación incómoda para ambas partes y como estamos en época de acomodo, la cultura nos pasa por encima. Agua que no has de beber, déjala correr y todos aparentemente tan felices.

Pero siempre nos queda la esperanza y la experiencia, qué cosas…. ¿ No es la experiencia parte de la educación, de la cultura ? ¿ Nos sigue valiendo la educación, si o no ?. La sociedad siempre avanza hacia mejor, por supuesto que con altibajos y lo seguirá haciendo. Hacía atrás ni para coger carrerilla, determinan algunos, pero también a veces se ha dado un paso atrás y casi siempre para aprender y de qué manera. Pero insisto, estos hechos no son más que pequeños palos en la rueda de la carreta evolutiva. Los niños de hoy serán los padres, maestros de mañana y entonces sabrán más que sus hijos y las aguas volverán a su cause. Al menos por un tiempo, hasta que la rueda de otra vuelta, pues en la vida no todo son enseñanzas técnicas. La vida es ante todo una experiencia en si misma y para pasarla hay que vivirla, no se aprende en los libros, no funciona a base consejos, quizás si a base de explicaciones, de razonamientos, de convencimientos. La juventud lo sabe. Quizás hay algunos jóvenes que aún no son conscientes, pero ya lo verán, como siempre…

La sociedad hace al hombre y no a la inversa. Nos acomodaremos a lo nuevo como lo hicieron quienes se acomodaron a que la mujer vote, a la minifalda, a la perdida del velo en las iglesias o a que los galletones* no lleven pantalones cortos y cito sólo estos ejemplos porque de lo contrario llenaríamos la antigua biblioteca de Alejandría con ejemplos sobre los cambios sociales. Y la vida seguirá.

Y digo… que la única pena es quizás no vivir para ver y que vean que así será, porque siempre así ha sido….


*Galletón: muchacho / joven

1 comentario:

Pato dijo...

Que duda cabe de la importancia de la educación en las sociedades, pero no tan solo de la educacion formal, sino además de los temas que mencionas más bien valoricos. Es regular reducir la educación solo al ámbito institucional, al formal, el cual sabemos es influido en los contextos particulares, por temas culturales y políticos (muy diferente la educación de la alemania Nazi y post nazi).

El que la sociedad este cada vez mejor según tus palabras, creo que depende de tu punto de vista, quizás desde el punto de vista de un ecologista extremo no sea tan así (extremo ya que juzga la calidad de vida unicamente por la condición ambiental), la de un religioso, la de pueblos originarios muchos ya homologados, etc.
Personalamente yo celebreo muchas victorias de la sociedad moderna, pero soy un inmanentista en creer que se están perdiendo puntos de referencias, crisis de sentido las cuales de manera personal, no creo que puedan ser tapadas por el mismo y acelerado avance científico.

La sociedad hace al hombre y el hombre hace a la sociedad, es un cirulo a mi entender, nosotros como actores no nos movemos en la realidad sino que la construimos intersubjetivamente, de la misma manera como al nacer nos ponemos esos tejidos culturales que nos permiten maniobrar y a la vez los modificamos.

Creo que soy el primer comentarista de este joven blog, por ello, te dejo un saludo, mucha suerte, y una que otra ayudita que contingentemente te pueda ser necesaria.

Saludos desde Temuco, Chile.